La madre de todas las hormonas
La Dehidroepiandrosterona (DHEA) puede parecer el nombre de una diosa de la antiguedad, sin embargo resulta que esta hormona trabalenguas en niveles adecuados tiene grandes efectos antienvejecimiento para el cuerpo entero, tales como el incremento de la masa muscular, formación de los huesos y de quemar grasa, además ayuda a mejorar la memoria y a dar un impulso al sistema inmunológico. La clave es mantener esos niveles adecuados.
Dehydroepiandrosterone (DHEA)
¿Qué es la DHEA?
No es novedad por que llaman al DHEA la "madre de todas las hormonas." La necesitamos para que nos ayude a alcanzar la madurez y a mantener nuestros sistemas funcionando adecuadamente. Segregada por la glándula adrenal, es el esteroide más abundante en nuestros cuerpos y sirve como base para las hormonas sexuales femeninas y masculinas (andrógenos y estrógenos). DHEA es una hormona precursora, lo que significa que juega un papel importante en la producción y función de muchas otras hormonas a través del cuerpo. Siendo que la DHEA es tan importante para nuestra delicada interacción de las hormonas, los desequilibrios de la DHEA a menudo conducen a desequilibrios de otras hormonas, tales como el estrógeno, la testosterona y el cortisol. Después de los 30, los niveles de DHEA comienzan a disminuir, lo cual "contribuye" al proceso de envejecimiento. De hecho, para la edad de 70 años, únicamente producimos 10% de lo que producíamos cuando teníamos 20 ¡Ciertamente eso explica mucho!
¿Qué hace la DHEA?
Niveles bajos de DHEA pueden ocasionar síntomas que incluyen:
- Fatiga
- Pérdida de fuerza y masa muscular
- Depresión
- Dolor en las articulaciones
- Disminución del impulso sexual
- Función inmunológica dañada
- Por otra parte, los niveles adecuados de DHEA pueden ayudar a
- Incrementar los niveles de testosterona
- Restaurar la masa muscular
- Mejorar el porcentaje de grasa corporal
- Mejorar la memoria Impulsar el sistema inmunológico
- Promueve la flexibilidad Aumenta los niveles de resistencia
Además, la DHEA puede ayudar a combatir los desórdenes auto-inmunológicos, la obesidad, la demencia senil, la osteoporosis, el síndrome de fatiga crónica y la depresión.





