La Verdad Acerca de la Terapia Hormonal

Por ERIKA SCHWARTZ, KENT HOLTORF y DAVID BROWNSTEIN
Marzo 16, 2009 | online.wsj.com
Impreso en el The Wall Street Journal, página A17, Marzo 16, 2009
La verdad acerca de la terapia hormonal
La medicina tradicional ha recibido una llamada de alerta respecto a un tema de vital importancia para la salud de 65 millones de mujeres en los Estados Unidos. Ha tomado gran relevancia las opciones de tratamiento de los síntomas de la menopausia que ocasionan problemas de salud significativos para las mujeres en la mediana edad cuando sus cuerpos producen menos hormonas. No parece un problema complicado, dado los avances en la ciencia médica. Aún la terapia de reemplazo hormonal ha sido un ejemplo de libro de texto en cómo es que los intereses especiales, una postura médica confusa y los oportunistas pueden combinarse para complicar un asunto y negar así a sus pacientes el acceso a tratamientos más seguros y efectivos.
Hasta hace siete años, la mujer que consultaba a médicos convencionales se le prescribía la hormona sintética aprobada por la FDA, Premarin, derivada de la orina de yeguas preñadas; Provera, una progestina sintética o Prempro, una combinación de las dos. El Premarin fue el medicamento mejor vendido de Estados Unidos en el 2001, generando una ganancia de dos billones al año para Wyeth.
En 1994 un estudio conducido por el National Institutes of Health llamado la Womens Health Iniciative (WHI) fue iniciado con la esperanza de establecer que el Premarin y la Provera, más allá de aliviar los síntomas de la menopausia, protegía a la mujer en el proceso de envejecimiento de ataques cardiacos, derrames cerebrales, osteoporosis y cáncer. En julio 9 del 2002, sin embargo, la WHI detuvo abruptamente esa idea. El estudio probó sin margen de error que los medicamentos eran inseguros y que eran factores significativos de riesgo en ataques cardiacos, derrames cerebrales y cáncer de mama en más de 16,000 mujeres estudiadas.
Esto llevó a los médicos a retirarles el tratamiento de Premarin, Prempro y Provera a millones de mujeres, de la noche a la mañana. Como era de predecirse, estas mujeres comenzaron a sentirse muy mal después de que se les retiró repentinamente el medicamento, y sus médicos les dijeron que no existían otras alternativas. En su lugar les prescribieron antidepresivos o píldoras anticonceptivas con pobres resultados.
Un año después de este desastre, el American Collage of Obstetrics and Ginecology desarrolló nuevos lineamientos que alentaban a los médicos a prescribir los mismos medicamentos en dosis bajas por periodos cortos de tiempo. Sin embargo, y he ahí la clave, la seguridad de esta "opción de bajas dosis" nunca fue comprobada científicamente.
Mientras tanto, muchos médicos convencionales han ignorado la efectividad de la progesterona "bioidéntica" o natural, la cual es formulada para ser idéntica a la molécula de la progesterona que es producida por el cuerpo humano.
Existen 25 años de investigación científica con cientos de estudios en los Estados Unidos y Europa que han demostrado que las hormonas bioidénticas, el estradiol y la progesterona micronizada, son iguales y más efectivas que las sintéticas, y más seguras. Sin embargo, la medicina convencional ha metido su cabeza en la tierra y ha rechazado tomar estos estudios con seriedad.
Mientras que los europeos han utilizado por largo tiempo las hormonas bioidénticas, las hormonas bioidénticas disponibles no comercialmente existieron en Estados Unidos hasta 1998, cuando unas cuantas compañías farmacéuticas obtuvieron la aprobación de la FDA para una selección de preparaciones de estrógeno bioidéntico y una preparación de progesterona. Desafortunadamente, debido a que existen compañías que dirigen la profesión médica al controlar la educación que se imparte en medicina, la mayoría de los médicos nunca han sido educados acerca de las hormonas bioidénticas o la forma en que las diferentes moléculas de las hormonas trabajan. Con Premarin y Provera dominando el mercado, las compañías farmacéuticas no tienen incentivos para pasar la voz.
El día de hoy la diferencia entre la progesterona bioidéntica/natural y la progestina sintética Provera permanece sin entenderse. La progesterona es utilizada por especialistas en fertilidad para proteger el embarazo, mientras que la medroxiprogesterona (Provera) es utilizada como píldora del día siguiente y como pastillas anticonceptivas para evitar el embarazo. Sus acciones son totalmente diferentes y antitéticas.
Tristemente, siete años después del estudio de la WHI y de los hallazgos que aseguran que el Premarin/Provera son poco seguros, el debate sobre el reemplazo hormonal puede resumirse en tres palabras: confusión, ignorancia y falta de información. Mientras tanto, millones de mujeres que han adoptado el uso de las hormonas bioidénticas, han dejado a sus médicos convencionales como unos testarudos y unos tontos.
El sistema médico debe dejar de doblegarse ante las compañías farmacéuticas y empezar a servir a los intereses de las mujeres, y eso incluye prescribir las hormonas bioidénticas. Esto las conducirá a una vida más saludable, más feliz y a largo plazo, reducirá los altísimos costos en cuidados de la salud en los Estados Unidos.
Los Dres. Schwartz, Holtorf y Brownstein son miembros fundadores de la Iniciativa para las Hormonas Bioidénticas, un grupo de médicos sin fines de lucro dedicados a la educación de médicos y pacientes (www.bioidenticalhormoneinitiative.org).




