Una caída en el apetito sexual y su vínculo con la Menopausia

 

New York Times - Dip in Sex Drive Tied to Menopause

Por Jane E. Brody

Marzo 30, 2009 | nytimes.com

La preocupación por la seguridad en el reemplazo de hormonas casi ha obscurecido una de las preocupaciones más apremiantes de la mujer al llegar a cierta edad: los efectos de la menopausia en su vida sexual. Muchas mujeres están renuentes a preguntar a sus doctores algo que realmente les preocupa: "¿Qué ha pasado con mi deseo por tener sexo y mi habilidad para disfrutarlo?"

Con un tercio de sus vidas delante de ellas, pero con muy pocas o ninguna de las hormonas que nutrían lo que antes era una prolífica vida sexual, muchas mujeres postmenopáusicas han experimentado una disminución o desaparición del deseo sexual, dificultad de excitarse, alcanzar un orgasmo o sufren de dolor durante la relación sexual ocasionado por los cambios vaginales relacionados con la menopausia.

Algunas veces las razones para que estos problemas surjan van más allá de las hormonas. Algunas mujeres se consideran menos atractivas sexualmente debido a que su cuerpo ha ido cambiando con la edad, o sus compañeros han perdido el interés en el sexo o la habilidad para llevarlo a cabo.

Sin embargo en casi todas las mujeres postmenopáusicas, los cambios relacionados con las hormonas son los factores más importantes que interfieren con la satisfacción sexual. Mi amiga Linda, por ejemplo, quien vive en Pittsburg, tenía 52 años y se había casado recientemente cuando su interés en el sexo de repente se vino abajo, llevándola a una búsqueda desesperada por recuperarlo.

Una situación más común es descrita por Pat Wingart y Barbara Kantrowitz en su libro informativo, "¿Está caliente aquí o soy yo?" (Workman, 2006): "Muchas veces no estás de ánimo, la mayoría de las noches, sólo deseas que tu compañero se dé la vuelta y se vaya a dormir. Cuando tienes deseos de un poco de acción, te toma mucho excitarte. Algunas veces el sexo es más doloroso que placentero."

Cambios Comúnes

A diferencia de Linda, quien tuvo un cambio abrupto en su deseo sexual, muchas mujeres han informado una disminución gradual en el deseo sexual a medida que van envejeciendo. En una encuesta de 580 mujeres menopáusicas conducido por Siecus, el Consejo de Educación e Información Sexual de los Estados Unidos, el 45 por ciento reportaron una disminución del deseo sexual después de la menopausia, el 37 por ciento no reportaron ningún cambio y el 10 por ciento reportaron un aumento del deseo sexual.

Aun cuando las experiencias individuales ciertamente varían, "Los cambios en la excitación claramente están asociados a la menopausia", de acuerdo a un artículo del 2007 en The Journal of the American Medical Association. La autora Dr. Jennifer E. Potter del Harvard Medical School y Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston, menciona que los factores físicos incluyen menos sangre fluye a los órganos genitales, existe una disminución de la lubricación vaginal y una disminución en la respuesta al tacto.

Las mujeres pueden llegar al orgasmo a lo largo de sus vidas, sin embargo por lo general necesitan estimulación más directa, más intensa y por más tiempo del clítoris para llegar al clímax, señaló la Dra. Potter.

Otra experiencia común es una disminución en la intensidad del orgasmo y contracciones uterinas dolorosas después del orgasmo, aunque las mujeres que hicieron esta encuesta por Siecus dijeron que en general se sentían satisfechas con el sexo.

Sin embargo como lo dice la Dra. Potter, "Lo que puede ser una vida sexualmente satisfactoria para una mujer puede ser horriblemente inadecuada para otra," añadiendo que las expectativas de una mujer respecto a su vida sexual pueden hacer la diferencia. Citó los hallazgos de varias encuestas: "Sólo un tercio a un mitad de las mujeres que han informado una disminución del deseo o la respuesta sexual creen que tienen un problema o sienten angustia por lo cual buscan ayuda." Entonces, ¿Qué sucede con el cuerpo de una mujer cuando los niveles de hormonas sexuales bajan?

A pesar de que el estrógeno es la hormona predominante en la mujer antes de la menopausia, la testosterona, producida en las mujeres principalmente por los ovarios y las glándulas adrenales, es considerada la hormona del apetito sexual tanto en hombres como mujeres.

Los niveles de testosterona en las mujeres disminuyen en un 50 por ciento entre los 20 y los 45 años, y la cantidad de testosterona producida continúa disminuyendo gradualmente a medida que la mujer envejece. Aun cuando la menopausia por sí sola no tiene efecto en la producción de la testosterona, la remoción quirúrgica de los ovarios puede ocasionar una caída abrupta de esta hormona y en consecuencia en el deseo sexual, especialmente en las mujeres que no han pasado por la menopausia de forma natural.

Para algunas mujeres, una proporción mayor de testosterona que de estrógeno posterior a la menopausia, les proporciona un incremento en su deseo sexual, señala Wingart y Kantrowitz.

Sin embargo para la mayoría de las mujeres, los efectos ocasionados por los niveles bajos de estrógeno son los principales detractores del placer sexual. Además de los espantosos bochornos, los cambios en la vagina y en la vulva pueden afectar seriamente la experiencia sexual.

  • Con la producción baja o nula de estrógeno, las paredes vaginales se empiezan a secar, a adelgazarse y a perder elasticidad lo que provoca dolor durante la penetración.
  • La disminución del flujo de sangre al área genital significa que le tomará mucho más tiempo excitarse.
  • La anticipación de contracciones uterinas dolorosas durante el orgasmo puede ser un obstáculo para la excitación.
  • La incontinencia de orina que algunas mujeres experimentan durante el sexo puede provocar que lo eviten.

Tratamientos Beneficiosos

Linda, quien pidió no revelar su apellido, mencionó que estaba más preocupada por revivir su vida sexual que un posible incremento en el riesgo de padecer cáncer o alguna enfermedad del corazón debido al desequilibrio hormonal. El Estratest, que combina estrógeno y testosterona, resolvió el problema.

Sin embargo tomar estrógeno oral no es lo recomendado en mujeres que han tenido cáncer de mama o que tienen un riesgo alto de desarrollarlo. También, para proteger el útero contra el cáncer, el estrógeno debe ser combinado con un progestin.

Una alternativa que funciona para algunas mujeres es la aplicación vaginal de estrógeno en crema, aro o tableta, lo que permite que la hormona continúe pasando por el hígado y disminuye la cantidad que entra al flujo sanguíneo.

Gynecologists concerned about safety are more likely to recommend a non-oil-based lubricant. Besides such popular products as K-Y jelly, Ms. Wingart and Ms. Kantrowitz suggest several longer-lasting products that have an adhesive quality, including Replens, K-Y Long-Lasting Vaginal Moisturizer and Astroglide Silken Secret. The authors said "women who have intercourse regularly seem to generate more lubrication than those who do it less frequently."

Los ginecólogos preocupados por la seguridad es probable que recomienden un lubricante a base de agua. Además de productos como el gel K-Y, Wingart y Kantrowitz recomiendan varios productos de larga duración que tienen una cualidad adhesiva, incluyendo Replens, K-Y Lubricante Vaginal de Larga Duración y Astroglide Silken Secret. Los autores hacen mención de que "las mujeres que tienen relaciones con más regularidad parecen generar mayor lubricación que aquellas que tienen relaciones con menos frecuencia."

Las relaciones sexuales infrecuentes o periodos largos sin estas traer como resultado que la vagina se vuelva más estrecha lo cual puede ser contrarrestado con el uso de un dilatador vaginal lubricado. Para aquellas mujeres cuya vida sexual puede verse trastocada por la falta de un compañero, los autores recomiendan la auto estimulación. El Dr. Potter sugiere que incluso para mujeres con compañeros, un vibrador o una pequeña bomba de vacío de baterías puede ayudar en la excitación.

Aun cuando drogas como Viagra todavía no son una opción para la mujer, el uso del antidepresivo bupropion (Wellbutrin a 300 miligramos al día) podría mejorar la excitación sexual y la satisfacción en la mujer que no está deprimida. Y el Dr. Potter señaló que el estar en forma también puede ayudar.

La versión impresa de este artículo apareció en Marzo 31 del 2009, en la página D7 de the New York Edition.

Contact Physician