Las Hormonas en el Bienestar y la Prevención de las Enfermedades: Prácticas Comunes, Estado Actual de la Evidencia y Preguntas para el Futuro
Las Hormonas en el Bienestar y la Prevención de las Enfermedades: Prácticas Comunes, Estado Actual de la Evidencia y Preguntas para el Futuro
Dra. Erika T. Schwartz, Dr. Kent Holtorf
El estudio y la utilización de las hormonas han sido por mucho tiempo del dominio de la endocrinología, que se enfoca principalmente en el fenómeno patológico que tiene lugar en el cuerpo humano y su relación con las hormonas. No existe un campo específico de la medicina designado para estudiar y analizar los efectos de las hormonas en el bienestar y la prevención de la enfermedad. A medida que el campo del bienestar y la prevención de la enfermedad se expande rápidamente, es necesario para el principal profesional de la salud, el primer contacto médico entre el paciente y el sistema de cuidado de la salud, para volverse un especialista y sentirse cómodo con los tratamientos hormonales y su relación con el bienestar y la prevención de la enfermedad.
La literatura científica extensiva se dirige al papel tan importante que juegan las hormonas en los procesos fisiológicos que mantienen la homeostasis. Mucha es la controversia que existe alrededor del uso clínico de varias terapias hormonales para apoyar y mantener estos procesos en el paciente que está envejeciendo. Este artículo intenta clarificar cierta confusión y controversia alrededor del estrógeno, la progesterona, la testosterona, la hormona de crecimiento, y las hormonas tiroideas y discutir su papel con el apoyo de la presente evidencia en la prevención de la enfermedad y el envejecimiento al tiempo que se aplica en la principal práctica de cuidados.
Las hormonas representan la producción de proteínas específicas por parte de los órganos endocrinos humanos: las glándulas pituitarias, las adrenales, la tiroides, los testículos y los ovarios. Nuestro enfoque está limitado al estrógeno, la progesterona, la testosterona, la hormona de crecimiento y la tiroides. En la salud, todas las hormonas son individuales y participantes integrales completos para el mantenimiento de la función celular y la homeostasis. Los niveles hormonales sufren variaciones diurnas y cambios en los niveles en respuesta a nuestro medio ambiente a través de los procesos, niveles de estrés e ingesta de alimentos. Las toxinas medioambientales, los medicamentos y los contaminantes también tienen un efecto significativo en el equilibrio hormonal.
Con el proceso de envejecimiento, los niveles hormonales disminuyen naturalmente. A medida que hay una disminución de los niveles, surgen problemas con el mantenimiento de la salud. La disminución en los niveles hormonales que ocurre como resultado del envejecimiento puede o no puede estar compuesta por estados de enfermedad concomitante y de factores medioambientales. En este artículo, discutimos la pérdida de hormonas relacionadas con la edad y las terapias de complementación de las deficiencias hormonales relacionadas con la edad como las posibles modalidades terapéuticas de primera línea para ser consideradas en nuestra búsqueda de una mejor calidad de vida, prevención de enfermedades crónicas y mantener un bienestar general.
ESTRÓGENO, PROGESTERONA, TESTOSTERONA
Los científicos han determinado la existencia de tres hormonas principales en los órganos sexuales: el estrógeno, la progesterona y la testosterona. Tanto hombres como mujeres tienen estas tres hormonas, aunque los niveles y el porcentaje de estas hormonas varían de acuerdo al género.
El estrógeno y la progesterona son las hormonas dominantes en las mujeres. A menudo nos enfrentamos con la confusión de que el estrógeno, la progesterona y la testosterona actúan de forma independiente, una de la otra. Sin el entendimiento completo de la inseparable naturaleza e interacción entre las hormonas sexuales, no podremos solucionar los problemas ocasionados por los desequilibrios en los niveles individuales y los síntomas que ocasionan estos desequilibrios.
El estrógeno es producido en los ovarios, el cuerpo lúteo, las glándulas adrenales y las células de grasa. El estrógeno no es una molécula grande; en su lugar, es un grupo de moléculas. En los humanos, las moléculas de estrógeno principales identificadas son el estriol, el estradiol y la estrona.
El estradiol es la forma más activa del estrógeno producida por los ovarios, las adrenales y las células de grasa en la postmenopausia. El estradiol afecta directamente un amplio rango de funciones celulares, a medida que los receptores del estrógeno son ubicuos.
El estriol es el más débil de los estrógenos. El estriol se produce principalmente durante el embarazo por la placenta. Se une a los receptores celulares afectando el cabello, las uñas y la piel. La información registrada en la función del estriol demuestra que los efectos del estriol están limitados principalmente a las paredes vaginales con un efecto mínimo en el corazón y los huesos en las mujeres que no están embarazadas. En las mujeres no embarazadas, jóvenes y premenopáusicas, el estriol se produce en el hígado en pequeñas dosis. Los estudios sobre la utilización del estriol en las mujeres menopáusicas y las mujeres con esclerosis múltiple han demostrado resultados prometedores.
La estrona es producida a partir de las células de grasa después de la menopausia principalmente de los derivativos de la testosterona (androestenediona). Los niveles de estrona tieneden a elevarse después de la menopausia y el aumento de la estrona ha sido relacionado con un incremento en la incidencia de los tumores de la mama pero la mayoría de los datos han sido obtenidos de estudios en animales. Mujeres mayores con sobrepeso presentan niveles altos de estrona.
Cuando los científicos y las comunidades no expertas en el tema se refieren al estrógeno, por lo general se refieren a los tres componentes como uno solo. Algunas veces, esta sobre simplificación conduce a cometer errores en separar la función individual de los estrógenos, particularmente cuando se discuten las diferencias entre las preparaciones de estrógeno utilizadas en la terapia de reemplazo hormonal disponibles en el mercado. Aun cuando sus acciones son percibidas y a menudo registradas como la misma, los componentes de las moléculas del estrógeno tienen diferentes potencias y efectos.
Durante el proceso de envejecimiento, los ovarios dejan de producir estrógeno regularmente. A partir de eso la principal fuente del estrógeno es de las glándulas adrenales, principalmente en la forma de estrona. El cuerpo transforma la testosterona sin utilizar; en estrógeno (principalmente estrona) y libera el estrógeno almacenado en las células de grasa.
El estrógeno y la progesterona son antagonistas. Sus acciones están diseñadas para equilibrarse cada una y mantener cada una bajo control. No podemos vivir un estado de salud sin el equilibrio hormonal. En poco tiempo las hormonas actúan independientemente bajo circunstancias normales en cuerpos saludables. Por ejemplo, el estrógeno incrementa la proliferación de células en el endometrio, mientras que la progesterona inhibe la proliferación celular. Sin la progesterona, la hiperplasia endometrial sucede en el útero.
La progesterona se produce principalmente en el cuerpo lúteo (el folículo que se transforma después de la ovulación) y también en un grado menor por las adrenales. En los ovarios, la producción de la progesterona se activa en la ovulación (15 días antes de la siguiente menstruación). 7 estimulada por la liberación de la hormona luteinizante de la glándula pituitaria y es crucial para la supervivencia del óvulo una vez fertilizado. Cuando el embarazo ocurre, la producción de la progesterona aumenta rápidamente y su producción se lleva a cabo por la placenta. Si la mujer no se embaraza, el cuerpo lúteo regresa a su estado normal y la producción de la progesterona disminuye y eventualmente desaparece de forma paralela con la producción de estrógeno, anunciando la menstruación.
La progesterona es una precursora de la mayoría de las hormonas sexuales, incluyendo el estrógeno en los ovarios, la testosterona, todos los andrógenos y las hormonas adrenales, haciéndola una hormona extremadamente importante por razones más allá de su papel como hormona sexual. La progesterona en la mama y en el útero contrarresta la estimulación del crecimiento celular, el cual es una acción directa del estrógeno. Lleva a cabo esta acción al activar los receptores de la progesterona, los cuales a su vez, regulan el receptor del estrógeno. Debido a que la progesterona contiene la proliferación celular por parte del estrógeno, la progesterona en un estado natural ayuda a mantener el crecimiento celular de la mama en un equilibrio saludable.
EL ESTRÓGENO Y LA PROGESTERONA: NOMENCLATURA Y DISPONIBILIDAD COMERCIAL
Entre los medicamentos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) para la terapia hormonal existen dos clases de hormonas esteroides sexuales: los estrógenos y las progestógenos (el cual incluye la progesterona y los progestógenos o pregestágenos, también conocidos como "progestinas" o "agentes progestacionales"). Para una mejor aclaración, estos medicamentos deben ser divididos en dos grupos: (1) las hormonas bioidénticas con estructura molecular idéntica a las hormonas humanas y (2) preparaciones con estructuras moleculares diferentes a las hormonas humanas (no idénticas). La diferencia molecular entre estos dos tipos de fórmulas hormonales afecta sus acciones en el cuerpo humano.
En el 2001, una revisión literaria hecha por Stanczyk5 realizó una inspección minuciosa de varias preparaciones de estrógeno disponibles en el mercado. El investigador señaló que existe una escasez de información farmacoquinética comparativa entre varias fórmulas de estrógenos que han creado un vacío en nuestro conocimiento de los efectos diferenciales y por lo tanto dificulta nuestra capacidad para servir al paciente. Anima los estudios comparativos para ayudar a determinar el mejor tipo de estrógeno a utilizarse en las opciones terapéuticas para permitir los tratamientos individualizados y los enfoques que pudieran ajustarse al perfil de riesgo y la preferencia personal de las mujeres.
Las preparaciones hormonales con las formulas moleculares a diferencia de aquellas de preparaciones hormonales de hormonas humanas que son diferentes a las hormonas humanas son las más comúnmente utilizadas en la terapia de reemplazo hormonal en los Estados Unidos. Son referidas comúnmente en la literatura popular como estrógenos sintéticos o estrógenos de orina de yeguas embarazadas. Las preparaciones estrogénicas más populares en esta categoría incluyen los estrógenos orales tales como el estrógeno equino (Premarin), estrógeno esterificado (Estaratab, Menest, Cenestin), el sulfato de estrona (Ogen) y el Estradiol Etinilo (Estinilo); y cremas vaginales tales como la estropipate (Ogen) y dienestrol (Ortho-dienestrol).
Progestinas
Las progestinas, incluidas las formulas que son diferentes molecularmente a aquellas de la progesterona humana, fueron desarrolladas para equilibrar la hipertrofia endometrial asociada con la utilización de estrógenos conjugados sin oposición en el útero. Las progestinas son compuestos químicos producidos con dos clases de características principales: propiedades androgénicas y no-androgénicas. Las progestinas son producidas en el laboratorio y no son extraídas de ninguna fuente animal conocida. Incluyen la medroxiprogesterona (Provera, Amen, Cycrin), el acetato de noretindrona (Norlutate).
Productos Combinados
Los productos combinados contienen combinaciones de compuestos estrogénicos y progestogénicos. Algunos incluyen una hormona que es molecularmente idéntica a las hormonas humanas y uno que no lo es, mientras que algunos contienen tanto el estrógeno como los progestógenos que son molecularmente diferentes al estrógeno y la progesterona humana. Incluyen estrógeno conjugado (no idéntico) y progestina sintética (no idéntica) (Pempro, Premphase); 17-beta-estradiol (bioidéntica) y norgestimata (no idéntica) (Orthopresfest); etinil-estradiol (no idéntico) y acetato de noretindrona (no idéntica) (FemHRT); y estrógenos esterificados (no idénticos) y metiltestosterona (no identico) (Estratest).
Preparaciones de Hormonas Bioidénticas
Las hormonas bioidénticas están preparadas para ser molecularmente idénticas a las hormonas que se encuentran en el cuerpo humano. Las preparaciones bioidénticas incluyen el estradiol, el estriol, la progesterona y la testosterona. Las hormonas bioidénticas están disponibles en formas comerciales y compuestas. Las hormonas bioidénticas no son un término de marketing. El término ha sido utilizado por más de una década en los introducciones de todas las preparaciones hormonales comerciales aprobadas por la FDA que contienen hormonas molecularmente idénticas a las hormonas humanas. Las preparaciones hormonales bioidénticas disponibles comercialmente y en forma de compuestos incluyen:
17-Beta estradiol (Alora, Climara, Esclim, Estrace) 17-Beta parches de estradiol (FemPatch, Vivelle-Dot, Vivelle, Estraderm) aerosol transdérmico de estradiol (Evamist) Progesterone en cápsulas de aceite (Prometrium) Gel vaginal de progesterona (Crinone) Progesterona micronizada en varias formas compuestas (cápsulas, pastilles, cremas transdérmicas, supositorios vaginales) Las combinaciones de estradiol y progesterona en formulaciones compuestas como se mencionan anteriormente. Las combinaciones de estradiol, estriol y progesterona en fórmulas compuestas como se mencionan anteriormente.
Más allá de las formulas de hormonas bioidénticas, las preparaciones compuestas individualmente de hormonas bioidénticas son preparadas en farmacias compuestas o laboratorios (algunas han sido aprobadas por la FDA; todas han sido reguladas por el estado en el que están operando) en forma individual a prescripción del médico. Estos productos contienen los mismos estrógenos, progesterona y testosterona activos que aquellos que se encuentran en las preparaciones comerciales que han sido mencionadas anteriormente. La diferencia es que la tableta de mezcla individual, cápsula, tabletas, gel o cremas de acuerdo a las especificaciones del médico que ha prescrito dichos compuestos a un paciente. A diferencia de las preparaciones comerciales, las preparaciones hormonales compuestas no han sido fabricadas a gran escala y únicamente pueden ser producidas para pacientes individuales de acuerdo a la prescripción del médico o un profesional con licencia, dependiendo de las reglas particulares del estado.
En una revisión reciente de hormonas bioidénticas en la menopausia, Boothby y Colleagues13 revisaron únicamente las fórmulas compuestas de hormonas bioidénticas. Los investigadores no mencionaron la disponibilidad comercial de las hormonas bioidénticas. Esta omisión involuntariamente ha perpetuado la confusión, la credibilidad e incluso la existencia de las hormonas bioidénticas en las preparaciones disponibles comercialmente y aprobadas por la FDA.
Mucha de la confusión que rodea a las formulas de estrógeno y progesterona proviene de la falta de una clara distinción entre las fórmulas moleculares, la falta de enfoque en los diferentes efectos en el cuerpo humano y la utilización de una nomenclatura no específica cuando se refiere al estrógeno y a la progesterona a pesar de las diferencias en actividad o formulaciones. Las diferencias moleculares entre las hormonas bioidénticas y las hormonas no idénticas están ilustradas en.
Controversia
Las diferencias en el comportamiento de distintas formulas hormonales in vivo e in Vitro está directamente conectada con las diferencias en la estructura molecular como se describe en la literatura científica. A inicios de 1976, los datos científicos demostraron la seguridad de las hormonas bioidénticas en la literatura médica convencional. Los informes de un incremento en el riesgo del carcinoma endometrial y de la mama entre los usuarios de los estrógenos conjugados sintéticos también aparecieron en la literatura científica.
Para Enero de 1978, el Journal of the American Geriatrics Society (El Diario de la Sociedad Geriátrica Norteamericana) se enfocaron en la creciente preocupación de que el tratamiento con estrógeno exógeno por separado provocara cáncer e informaron que el uso del progestógeno era la solución. Añadir pequeñas dosis de progestógenos ya sea con el estradiol o de forma conjunta con el estrógeno en un forma cíclica se determinó que era la solución segura para la preocupación de la carcinogenicidad que se ha descubierto con el uso del estrógeno sin oposición. Vale la pena señalar, que en 1983, las opciones de tratamiento estudiadas incluyen el estradiol bioidéntico y los estrógenos conjugados con la medroxiprogesterona. El objetivo planteado del tratamiento fue ayudar a las mujeres a sentirse mejor con el envejecimiento y no dañarlas en el proceso.
Las recomendaciones para la utilización de progesterona bioidéntica como una alternativa más segura se encontraron en la literatura médica de Europa así como en los Estados Unidos a principios de la década de los ochenta en adelante.
En la década de 1980 y principios de 1990, los científicos de la investigación expresaron su preocupación de que los progestágenos sintéticos en la terapia hormonal podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama. En ese momento, la literatura científica estaba repleta de estudios sobre alternativas más seguras en la forma del estradiol y la progesterona bioidéntica, así como los estudios que comparaban a las hormonas bioidénticas con las sintéticas y la comparación de diferentes métodos de administración transdérmica con el método de administración que demuestra la mayoría de la promesa en el ámbito de la seguridad y la eficacia. Ejemplos de la literatura científica incluye un artículo por Foidart y sus colegas, quienes han demostrado que el estradiol y la progesterona tenían menos efectos proliferativos sobre las líneas de células del tejido canceroso en la mama en comparación con progestágenos y estrógenos conjugados. Franke y Vermes14 demostraron que la progesterona induce la apoptosis en líneas celulares de cáncer de mama que fueron estimulados por los progestágenos sintéticos y otras progestinas androgénicas. Place y sus colegas realizaron una comparación doble ciego en forma de estradiol transdérmico y el Premarin, que demostró ser de gran alivio de los síntomas climatéricos en el grupo de pacientes de estradiol sin efectos secundarios. Riis y sus colegas, realizaron un estudio doble-ciego controlado que demostró que el estradiol y la progesterona bioidéntica ha ayudado a mejorar la densidad ósea en mujeres posmenopáusicas. Moorjani y colleagues31 informaron que el perfil lipídico mejoró en los pacientes que recibieron estrógenos bioidénticos en forma oral con progesterona en comparación con aquellas progestinas con acción androgénica.
En particular, las intervenciones post-menopáusicas de estrógeno y progestina (PEPI) de prueba, un ensayo aleatorio a largo plazo de la terapia de reemplazo hormonal, en comparación con efectos múltiples, incluidos los efectos cardiovasculares, tanto de los progestágenos sintéticos y progesterona micronizada, en combinación con estrógenos equinos conjugados. El ensayo PEPI confirmó que en el transcurso de 3 años, los estrógenos conjugados orales que se toman solos o con progestágenos sintéticos o la progesterona micronizada se asoció con una mejoría clínicamente significativa en el perfil de lipoproteínas y una disminución en los niveles de fibrinógenos. PEPI demostró también pérdidas significativas en el colesterol de las lipoproteínas de densidad cuando se agregó progestina sintética (reducción significativa de los efectos beneficiosos de los estrógenos). Sin embargo, cuando se añadió la progesterona bioidéntica, parecía haber una estadísticamente significativa conservación del endometrio y efectos favorables del estrógeno sobre factores de riesgo, incluyendo el colesterol de alta densidad de las lipoproteínas, que también se conservaron.
En 1994, los Institutos Nacionales de Salud inició la Women's Health Initiative (Iniciativa de la Salud de la Mujer), un estudio a gran escala, prospectivo doble ciego controlado por placebo. El objetivo del estudio fue evaluar el efecto a largo plazo de la terapia de reemplazo hormonal en comparación con el placebo en la prevención de enfermedades del corazón, la osteoporosis, el cáncer y los accidentes cerebrovasculares en mujeres posmenopáusicas. La única forma de terapia de reemplazo hormonal utilizada en el estudio fueron los estrógenos equinos conjugados (estrógenos conjugados [Premarin]) y de medroxiprogesterona de depósito (progestágenos sintéticos [Provera]). Lamentablemente, el WHI no incluyó un parte al usto de las hormonas bioidénticas a pesar de que su utilización de acuerdo a varios estudios ha demostrado significativa y estadísticamente resultados positivos y sostenibles de seguridad y los registros de la eficacia de esta modalidad terapéutica. Los estudios que comparan la efectividad y seguridad de los diferentes métodos de administración (oral versus transdérmica o vaginal), el uso de sustituto sintético versus a la terapia de hormonas bioidénticas, y el uso de estrógeno solo versus la combinación de estrógeno y progesterona, lo que ha planteado más preguntas acerca de la lógica y la seguridad del uso de estrógenos conjugados y progestágenos sintéticos en nuestros pacientes. Los Estudios a gran escala que se han realizado en Europa, donde la terapia de reemplazo de hormonas bioidénticas es el principal tipo de suplementos de hormonas en mujeres posmenopáusicas han demostrado en repetidas ocasiones la eliminación eficaz de los síntomas de la menopausia y la ausencia a largo plazo de efectos negativos secundarios con el uso de preparados bioidénticos. Foidart y colleagues12 demostraron en un pequeño estudio que, en un periodo de 14 días, la exposición a la progesterona reduce el estradiol que induce la proliferación de las células epiteliales de mama in vivo en 40 mujeres posmenopáusicas. E3N es un gran estudio prospectivo de cohorte francés que investigó el cáncer de mama y los factores de riesgo en 98.997 mujeres nacidas entre 1925 y 1950. Los datos fueron analizados cada 2 años y la conclusión puso de manifiesto que los regímenes de la progesterona micronizada, en comparación con los regímenes de progestina sintética, se asociaron con un riesgo significativamente menor de padecer cáncer de mama. Además, las mujeres que tomaron la terapia de reemplazo hormonal siempre estaban en menor riesgo que las mujeres que tomaron las hormonas de vez en cuando. De Lignie `res y colleagues44 informaron que los resultados de un estudio de 8,9 años de una cohorte de 3.175 mujeres usuarias de estradiol transdérmico, principalmente y la progesterona. No hay mayor riesgo de cáncer de mama se encontró (riesgo relativo [RR] de cáncer de mama por año de uso fue 1.005). Stahlberg y colleagues40 informaron que un estudio danés que inició en 1993, que siguió a 19.898 mujeres de 45 años y más. El mayor riesgo de cáncer se encontró en las mujeres que utilizaron estrógeno continuo combinado con progestina sintética. Nelson41 revisaron los estudios que evaluaron la eficacia a corto plazo de los estrógenos conjugados y el estradiol como tratamiento para el alivio de los sofocos. La conclusión fue que ambos tienen efectos comparables a corto plazo. El problema general con estrógenos conjugados es que a largo plazo hay un mayor riesgo de cáncer de mama, accidentes cerebrovasculares e infarto de miocardio, que fue demostrado por medio de la iniciativa de WHI.
Esta situación nos deja con el conocimiento muy importante de que la terapia de reemplazo hormonal es una herramienta importante en el bienestar y la prevención. El tipo de terapias hormonales que elegimos para nuestros pacientes es lo que hace la diferencia y debe ser cuidadosamente considerado.
Riesgos / Beneficios
Reseñas de la Ciencia de la farmacología y la acción de los progestágenos han demostrado que no todas las progestinas y los progestágenos son iguales, y su acción varía significativamente de acuerdo a su estructura molecular. En los estudios revisados, la progesterona bioidéntica ha demostrado ser más eficaz y segura en todos los ensayos que involucraron su uso y numerosos estudios han demostrado que los estrógenos (estrógenos conjugados o estradiol bioidéntico) combinado con progestina sintética duplica el riesgo de cáncer de mama. A diferencia de los progestágenos sintéticos, la progesterona bioidéntica ha demostrado tener un efecto beneficioso consistente en la proliferación de células de mama. El E3N estudio de enfermería danés, que se dirige a grandes poblaciones que toma distintos tipos de terapia de reemplazo hormonal por más de 5 años, no encontró que la progesterona sea un factor de riesgo mayor de cáncer de mama, mientras que la progestina sí lo indicaba. Cuando se utilizó el estradiol en estudios que evaluaron su eficacia en el alivio de los síntomas menopáusicos, como accesos de calor, sudoración nocturna, insomnio y cambios de humor, y en la mejora de los patrones de sueño y los perfiles de lípidos, los resultados fueron siempre positivos.
El estudio WHI llegó a un abrupto fin en julio de 2002 principalmente porque los datos provisionales demostraron un mayor riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y el cáncer de mama en cuanto al uso de los estrógenos conjugados y la progestina sintética. Desde entonces, las sugerencias para utilizar terapia de reemplazo hormonal en mujeres menopáusicas han incrementado los temores, las dudas y la confusión. Millones de mujeres, expuestas a la histeria de los medios causados por inquietantes resultados del WHI, abruptamente dejaron de tomar sus terapias hormonales por el consejo de su médico y por su cuenta. Esta situación requería que los médicos se replantearán la terapia hormonal de reemplazo para buscar otras opciones para el alivio. Mucho tiempo y esfuerzo se ha dedicado a volver a evaluar los resultados del WHI. Este nuevo examen ha sacado a la luz muchas preguntas acerca de la validez de los resultados y la solidez del estudio. A pesar de las preguntas planteadas acerca de la validez del estudio WHI, el propio estudio sigue ofreciendo motivos de precaución. El uso de estrógenos sintéticos y la sustitución de progestina sigue siendo cuestionable en el mejor de los casos.
A pesar de que el único estudio a largo plazo sobre la terapia de reemplazo hormonal en los Estados Unidos se llevó a cabo con las hormonas sintéticas y los datos establecen claramente un mayor riesgo de padecer cáncer y accidentes cerebrovasculares con el uso de estrógenos conjugados y progestágenos, las terapias hormonales siguen siendo los medios terapéuticos más eficaces para la eliminación de los síntomas de la menopausia y debe considerarse como una parte integral del bienestar general de la mujer en el envejecimiento. Mientras que a corto plazo, el tipo de hormonas que se utilizan pueden o pueden no ser tan importantes como a largo plazo, la pregunta es: ¿Cuáles son las mejores opciones para el corto y largo plazo para las mujeres?
Una revisión epidemiológica del aumento de la incidencia en el cáncer de mama en 1990, observó la situación del receptor y la relación con el escenario. De interés es el hecho de que el investigador encontró que la incidencia en las mujeres de edad mayor y los tipos de cáncer eran más propensos a ser receptor de estrógeno positivo. Estos cánceres tienen un mejor pronóstico, ya que tienden a crecer más lentamente y son sensibles a la manipulación hormonal. Esta información es útil para el médico de atención primaria a la hora de decidir el curso de acción terapéutica a largo plazo.
Tras la suspensión del estudio WHI, las hormonas que son sintéticas y molecularmente diferentes a las hormonas humanas ya no pueden ser prescritas sin vacilar. Un creciente número de médicos que participan en la prevención y el bienestar, en respuesta a las preocupaciones planteadas por el estudio WHI y a las peticiones y demandas de los pacientes, han creado grupos de estudio y foros dentro de las organizaciones de la medicina alternativa e integrativa, han escrito libros, y están llevando a cabo seminarios para compartir sus experiencias clínicas y los datos de la investigación sobre el uso de formulaciones de estrógeno y progesterona bioidénticos. Los riesgos asociados con el uso de estrógenos conjugados y progestágenos, incluyendo el aumento del riesgo de cáncer de mama y eventos cardiovasculares, no han sido reportados con el uso de hormonas bioidénticas.
Sobre la base de los numerosos datos científicos que hemos revisado para este artículo, no está claro si todas las llamadas circunstancias absolutas de las versiones sintéticas de la hormona de terapia de sustitución y uso parecen imprudentes. Teniendo en cuenta la disponibilidad comercial de las formulaciones bioidénticas y la falta de datos negativos sobre estas hormonas, los médicos de atención primaria pueden acceder fácilmente a ellos para sus pacientes. Cuando se enfrentan con la necesidad de tratar a una mujer por síntomas como sofocos, sudoración nocturna, insomnio, cambios de humor, pérdida de la libido, y otros síntomas de la menopausia, el médico de atención primaria debe elegir sabiamente la más segura y más efectiva manera de mejorar la calidad de vida para el paciente. Mientras más ensayos aleatorios a largo plazo existan para cuantificar la diferencia entre los registros de recursos en reemplazo de la hormona sintética y bioidéntica a largo plazo, el estado actual de la evidencia demuestra que las hormonas bioidénticas como una opción segura y efectiva para ser considerada de forma separada a sus contrapartes sintéticas.
TESTOSTERONA
Femenina
Aunque sigue siendo el estrógeno la hormona femenina central de uso más frecuente, tanto para el bienestar como para la prevención de enfermedades, existe una menor controversia acerca del uso de la testosterona en mujeres, aunque la evidencia que apoya o desalienta su utilización es escasa. Apodada "la hormona del deseo" se promueve en los medios de comunicación como la salvadora de la situación de la disminución de la libido en mujeres mayores, la testosterona ha logrado una rápida aceptación en la prevención y espacios de bienestar en un momento en que la controversia y la confusión rodean a las terapias de estrógeno y la progesterona.
La testosterona es producida por los ovarios y las glándulas suprarrenales en mujeres jóvenes en dosis bajas (niveles de testosterona libre rango entre 2-8 pg / ml). El grueso de la investigación actual sobre el uso de testosterona se ha realizado en las mujeres con menopausia quirúrgica, hipopituitarianismo, anorexia nerviosa y la insuficiencia suprarrenal primaria, pacientes con VIH y bajo peso corporal, y 67 pacientes con glucocorticoides, anticonceptivos orales y la supresión inducida de los andrógenos endógenos. Ha habido poco o ningún estudio formal sobre el uso de testosterona en el envejecimiento normal en las mujeres.
Beneficios
Masa Muscular. La administración de testosterona a los estrógenos conjugados tiene como resultado un aumento de la masa magra y reduce la acumulación de grasa central asociada con el uso de estrógenos. En un estudio pequeño doble-ciego, controlado con placebo en mujeres con deficiencia de andrógenos, el reemplazo de testosterona demostró un aumento de la masa muscular en el muslo, medido por el escaneo CT. Los datos son muy limitados, su valor y su utilidad en poblaciones grandes es aún desconocido. La evaluación y la investigación deben llevarse a cabo al abordar la posibilidad del uso de la testosterona en las mujeres la edad para ayudar a mejorar la masa muscular y disminución de la adiposidad central.
La pérdida de la libido en la mujer durante el envejecimiento es la queja más común que lleva a los médicos a examinar la deficiencia de testosterona como posible causa y la principal consideración para el tratamiento con testosterona. Hay múltiples factores que afectan directamente a la inclinación sexual. Mal estado de la relación, problemas de auto-imagen, varios medicamentos y sus efectos secundarios, otros factores de estrés, el envejecimiento y las enfermedades crónicas o agudas son algunos de los elementos disuasorios más frecuentes de la conducta sexual. Muchos de estos factores no pueden ser alterados, y todos los factores deben tenerse en cuenta. Aun así, la testosterona parece ser eficaz para atenuar algunos de los efectos de estos factores, lo que a hecho que los médicos de atención primaria en la medicina integrativa y de bienestar para hacer la suplementación de testosterona más popular.
La falta de formación en el área de la pérdida de la libido y la falta de criterios concretos de diagnóstico han creado dificultades para el médico de primera atención cuando se intenta abordar este problema. Si bien los niveles circulantes de testosterona no son muy útiles en el diagnóstico de bajo nivel de testosterona como causa de pérdida de la libido, puede ser útil tener en cuenta que las mujeres premenopáusicas tienen un rango de 20 a 75 ng / dl de testosterona total, mientras que en las mujeres posmenopáusicas se pueden presentar los valores disminuidos de 5 a 10 ng / dL. Debido a que rara vez se han comparado los niveles de testosterona en un paciente, antes de que comente el problema, es casi imposible determinar si los niveles de testosterona se relacionan en modo alguno con la aparición de los síntomas.
El estudio seminal sobre la mejora de la función sexual mediante la testosterona suplementaria proviene de las mujeres ooforectomizadas. Setenta y cinco mujeres de 31 a 56 años de edad que se sometieron a una ooforectomía y a la histerectomía fueron sometidas aleatoriamente a los estrógenos conjugados y varias dosis de testosterona transdérmica. Las mujeres que recibieron las dosis más altas de testosterona informaron que tuvieron un incremento de dos a tres veces en su deseo sexual, la masturbación, las relaciones sexuales, y la sensación de bienestar positivo en comparación con placebo o con los estrógenos conjugados.
El cáncer de mama actuando a través de receptores de andrógenos, la testosterona se opone a la proliferación inducida por el estradiol de líneas celulares de mama humano. Casos en los que los niveles endógenos de testosterona son elevados, como ocurre con el síndrome de ovario poliquístico, asociados con la atrofia del tejido mamario y una disminución del riesgo de cáncer de mama. Hay, sin embargo, existen datos contradictorios sobre el papel potencial de la testosterona suplementaria en el desarrollo de cáncer de mama y en ningún caso debe administrarse la testosterona sin un seguimiento periódico.
Consideraciones de reemplazo de testosterona
La variación en la dosificación, método de administración y la duración del tratamiento son determinantes importantes de la seguridad y la eficacia. Hasta la fecha, la literatura médica contiene pocos datos sobre este tema. Uno se queda con un puñado de información para ayudar al paciente a confiar en información que ofrece esperanza pero que tiene una procedencia dudosa a través del Internet y de la literatura popular. En estas circunstancias, un número creciente de médicos que participan en el bienestar de la mujer menopáusica están utilizando suplementos de testosterona para mejorar la libido y el humor basados en los hallazgos clínicos y los niveles sanguíneos. Un libro de literatura popular que habla sobre la hormona del deseo fue publicado en 1999 por la Dra.Susan Rako, seguido por cientos de artículos de divulgación científica que condujo al aumento de la administración de los suplementos de testosterona como un recurso potencialmente útil en la difícil situación del envejecimiento en la mujer.
Formulaciones
Las formulaciones de testosterona incluyen gel de testosterona (Androgel), que no ha sido aprobado por la FDA para las mujeres, y varias formulaciones de compuestos de la testosterona en crema, balines subcutáneos, formas orales y sublinguales. En resumen, aunque el tratamiento con testosterona para combatir el envejecimiento en la mujer está ganando popularidad, hay una necesidad definitiva de estudios específicos para evaluar la seguridad y la eficacia de la testosterona como modalidad terapéutica para las mujeres posmenopáusicas, así como para las mujeres jóvenes que sufren de la pérdida de la libido. Se necesitan estudios para ayudar a determinar los métodos más seguros y más eficaces para las mujeres la edad para utilizar la testosterona.
Masculino
La testosterona es el principal andrógeno producido por los testículos y que desempeña un papel esencial en la salud de los varones. Más allá de la determinación de las características sexuales masculinas, la testosterona es un factor determinante de la fuerza muscular, la masa ósea, la libido, la potencia y la espermatogénesis.
Deficiencia de andrógenos
Deficiencia de andrógenos incluye pero no se limita a los síntomas de disminución del vello corporal, disminución de la masa y fuerza muscular, aumento de la grasa corporal, disminución del hematocrito, disminución de la libido, disfunción eréctil, infertilidad, osteoporosis, depresión y cambios de humor. La deficiencia de andrógenos puede ocurrir posterior a un traumatismo testicular o la pelvis o la extirpación quirúrgica, hipogonadismo hipogonatrópico, o con el envejecimiento normal.
El proceso normal de envejecimiento conduce al hipogonadismo adulto con una disminución en los niveles de la testosterona con la edad y el desarrollo de todos o algunos de los síntomas enumerados anteriormente. La condición de deficiencia de andrógenos en el envejecimiento es también conocida como andropausia. La deficiencia de andrógenos o hipogonadismo es el resultado de la producción inferior a la normal de testosterona en los testículos. Su prevalencia en varones sanos mayores de 40 años de edad se demuestra en los estudios observacionales, pero no hay acuerdo sobre nivel de la sangre que define la deficiencia. Las causas más comunes de hipogonadismo incluyen pero no están limitados a:
Insuficiencia testicular primaria Síndrome de Klinefelter Orquitis Criptorquidia, deficiencia miotónica muscular en el VIH/SIDA deficiencia de la fibrosis retroperitoneal Envejecimiento hipogonadismo hipogonadotrópico Kallman síndrome de Prader-Willi idiopática hipopituitarismo tumores de la hipófisis los tumores supraselar Hemocromatosis inflamatorias, traumáticas, lesiones vasculares de la pituitaria y el hipotálamo obesidad severa Andropausia enfermedades crónicas de medicamentos.
El riesgo de tener niveles bajos de testosterona es significativamente mayor en los hombres con hipertensión arterial (RR 1,84), hiperlipidemia (RR 1,47), diabetes (RR 2,09), obesidad (RR 2,38) y el asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (RR 1,40) que en hombres sin estas condiciones. La prevalencia de hipogonadismo (definida como un nivel total de testosterona por debajo de 300ng/dL) en 2162 varones de 45 años o más que se presentaron en las oficinas de atención primaria fue de 38,7% en un estudio realizado por Mulligan y colegas.
Controversia
Tal vez la controversia más importante relacionada con la testosterona es el debate sobre su papel en la salud de la próstata. Por más de 60 años, la sabiduría tradicional de la medicina ha considerado la testosterona como un factor de riesgo significativo para la hipertrofia de la próstata y supuso que los elevados niveles de testosterona sirve como combustible para el cáncer de próstata. El bloqueo hormonal y la terapia de estrógeno siguen siendo un estándar de atención para el tratamiento del cáncer de próstata, incluso hoy en día. Los médicos han dudado en tratar a los hombres de edad avanzada con testosterona debido a la creencia de que los altos niveles de testosterona causan el cáncer de próstata o aceleran su crecimiento. Más de una década atrás, Shippen, Fryer, y Wright consideraron que la testosterona tiene cualidades protectoras y debe ser utilizada. Un innovador estudio publicado en noviembre de 2007, ofreció un nuevo conjunto de datos y una nueva perspectiva de la testosterona. Los resultados de este estudio prospectivo a gran escala revelan que los altos niveles endógenos de testosterona están relacionados con bajas tasas de mortalidad por todas las causas. El estudio sugiere que la testosterona baja puede ser un marcador predictivo para aquellos con alto riesgo de enfermedad cardiovascular.
Shores y sus colegas investigaron la correlación entre los niveles de testosterona (definido como la testosterona total <250 ng / dL o testosterona libre <0,75 ng / dl) y la mortalidad en 858 hombres que fueron seguidos durante 8 años. Los resultados demostraron que los hombres con bajos niveles circulantes de testosterona tenían un 88% más de riesgo de mortalidad.
Beneficios
Estudios cardiovasculares experimentales sugieren que los andrógenos inducen vasodilatación coronaria. Un estudio placebo controlado, doble ciego (PCDB) realizado en el Reino Unido, siguió a 46 hombres con angina estable al azar para recibir un parche de 5 mg de testosterona o placebo además de sus medicamentos durante 12 semanas. Ambos grupos fueron supervisados para los cambios en la duración de los ejercicios de rutina antes de la aparición de la isquemia miocárdica. Los resultados del grupo con tratamiento comparado con el grupo de placebo fueron estadísticamente significativos (22% de mejora en el tiempo de ejercicio antes de la aparición de la depresión ST), sin efecto sobre el antígeno prostático específico (PSA), la hemoglobina, lípidos, o el perfil de la coagulación durante la duración del estudio. Los hombres sometidos a dosis bajas de tratamiento de testosterona con angina estable crónica aumentaron el tiempo de ejercicio anterior a la isquemia miocárdica inducida según la definición de depresión del segmento ST en la terapia de reemplazo de testosterona EKG.80 también se ha demostrado que reduce la resistencia a la insulina, la adiposidad visceral y el riesgo cardiovascular. Además, la testosterona relativamente baja, independiente de la adiposidad, es un factor de riesgo de resistencia a la insulina y diabetes tipo II y viceversa (resistencia a la insulina y la diabetes mellitus II son factores de riesgo de niveles bajos de testosterona).
Anemia
La anemia es una característica frecuente de hipogonadismo masculino y terapias antiandrogénica. En un estudio que evalúa los niveles de hemoglobina en 905 personas de 65 años o más, de los cuales 31 hombres y 57 mujeres presentaron anemia, los niveles de hemoglobina se evaluaron después de 3 años. Los participantes fueron pacientes sin cáncer, insuficiencia renal o tratamientos antiandrogénicos. La evaluación estadística de los resultados demostró que los hombres y las mujeres mayores con niveles bajos de testosterona tenían un mayor riesgo de anemia.
Estado de ánimo y la calidad de vida
Existe una necesidad imperiosa de terapias que previenen la enfermedad de Alzheimer, el aplazamiento de su inicio, la disminución del progreso de la enfermedad, y el alivio de sus síntomas. En un estudio que evaluó los efectos del tratamiento con testosterona sobre la cognición, los síntomas neuropsiquiátricos y la calidad de vida en pacientes varones con enfermedad de Alzheimer y ancianos sanos, se tomó a 16 pacientes varones con enfermedad de Alzheimer y 22 controles sanos de sexo masculino que fueron tratados con testosterona y un gel de placebo diario respectivamente. Los pacientes que reciben la testosterona tuvieron una mejoría significativa en la calidad-de-vida y el tratamiento fue bien tolerado. La testosterona tiene efectos mínimos sobre la cognición y el grupo de tratamiento demostró una mejoría más numérica y una menor disminución de las funciones viso-espaciales.
Osteoporosis y Sistema Musculoesquelético
La falta de tratamiento del hipogonadismo es una causa importante de la osteoporosis en hombres y la densidad mineral ósea aumenta significativamente con el tratamiento de testosterona. Los hombres mayores son tan sensibles a los efectos anabólicos de la testosterona como los hombres jóvenes. La testosterona induce la hipertrofia del músculo esquelético que conduce a mejorar la fuerza muscular en la pierna como se demuestra en este estudio. Se observa un cambio recíproco de la masa magra y grasa, pero se necesitan más estudios para determinar el mecanismo exacto del cambio y la dosis terapéutica necesaria para los hombres mayores con el fin de obtener resultados óptimos con efectos secundarios mínimos.
La libido y la función sexual
El tratamiento con testosterona mejora la función sexual en los hombres con hipogonadismo en este estudio pequeño, medido por la frecuencia y la duración de la erección y la frecuencia de la eyaculación. Más estudios en esta importante área deben llevarse a cabo para proporcionar la tan necesaria información. Percepción de los riesgos asociados con los tratamientos de testosterona y el abuso en las áreas de mejora de atletismo han causado mucha confusión sin base científica.
Riesgos
El cáncer de próstata
La conexión entre los niveles de testosterona altos y el crecimiento del cáncer de próstata se originó en 1941 con la publicación de dos artículos de Huggins y colegas. Los datos reportados se basan en un paciente y, a pesar de 67 años de estudios posteriores que no había podido establecer apoyo científico a esta teoría, todavía nos enfrentamos con reticencia a tratar a los hombres con los suplementos de testosterona por temor al cáncer de próstata o a elevar el riesgo de cáncer de próstata ya presente en un nivel subclínico o microscópico.
Más de 430.000 hombres formaban parte de los estudios longitudinales a lo largo de los últimos 67 años, y ningún estudio bien diseñado ha demostrado una correlación directa entre los niveles totales de testosterona y el cáncer de próstata. Una revisión de 2007 de Harvard concluyó que:
Aunque no existe aún un estudio extenso, de largo plazo, sobre el efecto de la TRT [terapia de reemplazo de testosterona] en PCA [cáncer de próstata] de riesgo, debe ser muy claro que el aumento de la T [testosterona] en los hombres con hipogonadismo tiene poco, si ningún impacto sobre el riesgo de PCA o el crecimiento en el corto y mediano plazo. La retención de la TRT en los hombres debido al miedo de los riesgos PCA o la progresión ya no es sostenible en una era de medicina basada en evidencia, porque ninguna prueba ni teoría apoya esta posición.
En este artículo se revisó el estado de la evidencia y, con base en los estudios prospectivos longitudinales, concluyó que''los hombres que desarrollan cáncer de próstata no tenían niveles de testosterona más altos y los hombres con niveles más altos de testosterona no están en un riesgo mayor de desarrollar cáncer de próstata que los hombres con niveles bajos de testosterona.'' El médico de atención primaria para hacer frente a las necesidades de cada paciente de forma individual, y decidir sobre el uso de la testosterona debe basarse en algo más que los niveles de testosterona o el temor al cáncer de próstata. El seguimiento con pruebas de sangre de serie y PSA sigue siendo una parte importante del seguimiento clínico y debe ser utilizado para la protección del paciente.
Aromatasa
Uno de los factores más importantes que afectan los niveles de testosterona en los hombres que están pasando por el proceso del envejecimiento es la enzima aromatasa, que se encuentra en el tejido graso. La aromatasa convierte la testosterona en estrógenos, cambiando así la proporción de estrógeno a la testosterona. Los hombres que tienen exceso de grasa abdominal en el cuerpo es probable que hayan incrementado los niveles de estrógenos causado por la actividad de la aromatasa. Esta condición ha sido relacionada con disminución de sensibilidad a la insulina y el síndrome metabólico.
Diagnóstico
Cuando una historia y los síntomas del hipogonadismo son claros, el diagnóstico es relativamente fácil. Sin embargo, a menudo el paciente se presenta con un historial y síntomas inespecíficos y una historia clínica sin datos relevantes, haciendo más difícil el diagnóstico. Clínicamente, el paciente típico de hipogonadismo de adultos tiene una edad superior a 50, se fatiga, tiene dificultad en crear músculo, a pesar del entrenamiento constante, se queja del aumento de peso inexplicable, puede estar ligeramente deprimido, y puede experimentar disfunción eréctil y la pérdida de la libido. En este contexto clínico, sin diagnosticar una enfermedad, el diagnóstico de una edad relativa del inicio del hipogonadismo relacionado con la edad está ganando popularidad y el tratamiento con testosterona es cada vez más común en la medicina integral y los campos de la urología.
Por lo tanto, es importante que el médico de atención primaria, que es la primera línea de diagnóstico y tratamiento, se sienta cómodo con el uso de la testosterona como una alternativa viable y segura a corto y mediano plazo como la opción en el arsenal terapéutico del envejecimiento saludable y la conservación del bienestar. Comprender y tomar en cuenta el hipogonadismo en todos los varones adultos durante la etapa de envejecimiento es una parte integral de la prevención y el bienestar.
La insuficiencia testicular primaria se asocia con elevados niveles de hormona folículo-estimulante y hormonas luteinizantes. Una base de referencia de PSA y un recuento sanguíneo completo debe obtenerse antes de empezar la suplementación con testosterona. El estrógeno, la progesterona y los niveles de dihidrotestosterona también puede ser una referencia de valor. No hay una definición establecida sobre la reducción de testosterona total o libre. La testosterona total es la medida más común de la actividad androgénica, pero es un mal indicador de la actividad del tejido, lo que demuestra muy poca relación con el estado clínico, y es un indicador fiable de la respuesta al tratamiento.
La testosterona libre es un indicador más preciso del hipogonadismo, pero los rangos normales de testosterona total y libre varían ampliamente entre los laboratorios, incluso entre aquellos que utilizan la misma prueba, y los rangos de referencia demuestran poca o ninguna correlación con los hallazgos clínicos. Al probar los niveles de testosterona de un paciente que está considerando la posibilidad de suplementos de testosterona para mantener y mejorar el bienestar, es poco probable que se disponga de los niveles de testosterona cuando el paciente era más joven, más saludable y estaba libre de síntomas. Así, un resultado que parece estar dentro del rango normal, no necesariamente refleja lo que es normal para ese paciente en particular. Esta situación debe tenerse en cuenta, ya que hace hincapié en la importancia de la evaluación clínica y la participación del paciente en la decisión de tratamiento. El uso de pruebas determinadas estadísticamente en base a los rangos normales poblacionales está limitado por el hecho de que el nivel promedio de testosterona en los hombres hoy en día es inferior a la media de los hombres de la misma edad hace 15 años. Este hecho preocupante es posiblemente debido a la supresión medioambiental del eje hipotálamo-hipófisis-testicular y también puede ser un factor que contribuye a la disminución de los recuentos de esperma y mayor incidencia de infertilidad.105 niveles de testosterona disminuyen con la edad y la enfermedad. Por lo general, los hombres con hipogonadismo hipogonadotrópico tienen niveles de testosterona plasmática baja y de hormona luteinizante. Los niveles de prolactina se deben comprobar si el nivel de testosterona total es inferior a 250 ng / dL para descartar un tumor pituitario.
Cincuenta por ciento de la testosterona circulante se une a la hormona sexual globulina, que afecta directamente los niveles de la testosterona libre. Los niveles de testosterona libre se pueden obtener para clarificar el estado de testosterona. Sin embargo, las variaciones son mayores en los ensayos de la testosterona libre que en los ensayos de la testosterona total. Además, no son los rangos de referencia estándar para los ensayos de testosterona libre como lo son para el total de los ensayos de testosterona. Al límite de los niveles de testosterona se encuentran, o el cuadro clínico y las pruebas de sangre no están de acuerdo, un bajo o un nivel por debajo de la testosterona libre normal o total, puede ser utilizado para apoyar un diagnóstico clínico de deficiencia de andrógenos, pero no debe ser utilizado para excluirla.
Tratamiento
Los suplementos de testosterona han ganado popularidad en los últimos 20 años. Los beneficios de los suplementos de testosterona incluyen la mejora de la energía, una mayor masa muscular, aumento de la resistencia, mayor fortaleza, mayor confianza, mayor motivación, y la libido mejorada.
Formulaciones actuales de la testosterona son los siguientes:
Gel de testosterona (Androgel)
Los parches de testosterona (Androderm)
Cremas o gel de testosterona compuesto
Testosterona inyectable
Implantes subcutáneos de testosterona
Seguimiento
Si bien es útil para seguir los niveles de PSA durante el curso de reemplazo de testosterona y la suplementación, es más importante para seguir la velocidad de aumento del PSA. A menudo hay un ligero golpe, un aumento por encima de 4,0 ng / mL, o un aumento repentino de PSA con el inicio de la terapia de testosterona, seguido por un nivel constante estable. Un aumento de PSA más de 0,35 ng / mL posterior a la evaluación por órdenes de año y una referencia para el urólogo. Si bien el uso de testosterona en la prevención de enfermedades y el bienestar es relativamente nueva en el campo de la atención primaria, que es muy prometedor y se reúne con mucho apoyo y entusiasmo de los pacientes. Los datos que hemos revisado y nuestra experiencia clínica apoya el uso de la testosterona como la primera línea de suplementos de hormonas en el envejecimiento masculino. Se necesita más investigación para fundamentar y definir los parámetros necesarios para su uso a largo plazo. Por ahora, como el Morgantaler estimado Dr. dijo:
... el diagnóstico de deficiencia de andrógenos requiere sólo una oreja en sintonía con los síntomas característicos y prueba de sangre que proporcionan pruebas de los niveles reducidos de testosterona total y libre. El tratamiento ofrece una oportunidad para resultados satisfactorios, para pacientes y médicos por igual.
HORMONA DE CRECIMIENTO
Debido a la proporción de personas que continúan envejeciendo a un ritmo cada vez más rápido, la reducción de la carga de enfermedades relacionadas con la edad se vuelve cada vez más importante en la atención primaria. Una hormona controversial que se encuentra en el centro del escenario, en el debate sobre el uso de terapias hormonales en la prevención y el bienestar es la hormona del crecimiento.
La hormona de crecimiento, una sola cadena polipeptídica producida en la glándula pituitaria, tiene una amplia gama de efectos metabólicos y celulares. La hormona de crecimiento desempeña un papel importante en la regulación de la composición corporal, perfil lipídico, la reparación de tejidos, cardíaco, el funcionamiento neuronal y el mantenimiento de la densidad mineral ósea. La hormona de crecimiento se secreta en forma pulsátil, especialmente durante la etapa III y IV del sueño profundo. Actúa en el hígado y otros tejidos para estimular la producción de factores de crecimiento parecidos a la insulina (IGF), incluidos los de IGF-1, que son también conocidos como C somatomedina, y la producción de proteínas de unión al IGF (IGFBP), que también tienen acciones directas celulares. La IGFBP más abundante es la IGFBP-3. Un gran porcentaje de los efectos de la hormona del crecimiento son mediados a través de IGF-1. Debido a la naturaleza pulsátil de la producción de la hormona de crecimiento y de vida media corta (20-50 minutos), rutina de los niveles séricos de la hormona de crecimiento no puede ser utilizado para determinar la producción global. Si bien hay muchas influencias en la producción de IGF-1, los niveles se correlacionan con la producción global de la hormona del crecimiento, son relativamente estables en el suero, y son actualmente la mejor estimación de la producción de la hormona del crecimiento y efecto. Si bien una baja de IGF-1 es un fuerte indicador de crecimiento anormalmente baja producción de hormonas, un nivel de IGF-1 en el rango de referencia normal no excluye la deficiencia.
Si bien hay una variación considerable en la producción de hormona de crecimiento entre los individuos de la misma edad, hay una disminución progresiva en el crecimiento promedio de la producción de hormonas y los niveles de IFG-1 después de 20 años de edad, con niveles promedio de la disminución en un 30% a 60% en la edad de 40 a 60 años, y en un 50% a 80% después de los 60 años de edad. El bajo crecimiento de los niveles de hormonas y la producción están asociados con la baja calidad de vida medida por numerosos criterios, incluyendo el Perfil de Salud de Nottingham y el índice General de Bienestar Psicológico. Gibney y sus colegas revisaron 10 años de uso de la hormona de crecimiento en pacientes adultos con deficiencia de la hormona y se encontró que tiene un beneficio significativo.
Un gran número de investigaciones evaluadas por expertos, incluidos los datos de los ensayos a largo plazo controlados aleatorios, ha demostrado que el reemplazo de la hormona de crecimiento mejora la energía, la fuerza, la función cardiaca, presión arterial, los niveles de colesterol, la función cognitiva sensibilidad a la insulina, la inmunidad, y el bienestar psicológico , disminuye la grasa corporal, aumenta la masa muscular, previene y revierte la enfermedad del corazón, previene y mejora la osteoporosis y mejora la calidad de vida.
Controversia
Las cuestiones polémicas respecto a la suplementación de la hormona de crecimiento incluyen el uso de la hormona del crecimiento como una modalidad terapéutica para las deficiencias relacionadas con la edad, la precisión y la necesidad de pruebas de estimulación de uso común cuando se considera el uso de la hormona de crecimiento en el bienestar de los pacientes, la necesidad de directrices para el tratamiento seguro y eficaz; y los efectos secundarios potenciales del tratamiento.
Pruebas de Diagnóstico
El diagnóstico de deficiencia de hormona de crecimiento es difícil por varias razones. Como se señaló, el crecimiento de suero al azar en los niveles hormonales no son indicativos de la producción global de la hormona del crecimiento y, al mismo tiempo los niveles de IGF-1 se correlacionan con la producción global de la hormona del crecimiento, IGF-1 los niveles de falta de sensibilidad para detectar deficiencias significativas (IGF-1 los niveles son a menudo en el rango normal, incluso si existe una deficiencia significativa).
Pruebas de estimulación con hormona de crecimiento, el crecimiento del suero se miden los niveles de la hormona después de una gran variedad de agentes y de los protocolos se utilizan para estimular la liberación de la hormona de crecimiento de la pituitaria. Estas pruebas se han promovido como un medio de diferenciación de la deficiencia de la hormona de crecimiento de un estado normal. Endocrinólogos Muchos creen que el diagnóstico de crecimiento de adultos deficiencia de la hormona sólo se puede hacer con el uso de pruebas de estimulación de la hormona de crecimiento. Estas pruebas han demostrado ser inexactos, muy variable, no fisiológica, y falto de sensibilidad adecuada para detectar el crecimiento relativo de las deficiencias de la hormona. El uso de puntos de corte arbitrarios para definir la anormalidad no se correlaciona con la respuesta al tratamiento. Los estudios demuestran que la utilización del mismo agente para llevar a cabo las pruebas de estimulación varias veces en un paciente, no siempre producen resultados congruentes, con los de la utilidad de la prueba en cuestión. Los efectos secundarios de las pruebas de estimulación incluyen hipotensión significativa, trombosis venosa, náuseas y vómitos. Las muertes y daños neurológicos también han sido reportados.
Debido a que las pruebas de estimulación son clínica y fisiológicamente poco fiables, son también poco fiables para determinar la deficiencia de hormona de crecimiento. Actualmente el medio más adecuado para el diagnóstico de la dicha hormona es mediante el reconocimiento de la deficiencia de la hormona de forma clínica y una disminución por debajo de lo normal (por debajo de la media) de IGF-1.
Diagnóstico clínico
El síndrome clínico relacionado con el envejecimiento del adulto por deficiencia de hormona de crecimiento incluye el aumento de la masa grasa, disminución de la masa y fuerza muscular, disminución de la densidad ósea, niveles altos de lípidos, resistencia a la insulina, la disminución de bienestar psicosocial, la depresión, fatiga, aumento del aislamiento social, incapacidad para manejar el estrés , enfermedades cardiovasculares, la pérdida de la memoria, el deterioro general de la calidad de vida, la fragilidad, resequedad de la piel, el aumento de las arrugas, y la disminución de la tolerancia al ejercicio.
Los médicos suelen encontrar los siguientes síntomas clínicos en el paciente anciano. Si se considera conveniente por el médico y el paciente, es conveniente una prueba terapéutica de 6 meses con la hormona de crecimiento, que recibieron dosis para mantener los niveles de IGF-1 en el cuartil superior. Los pacientes deben ser evaluados para mejorar los síntomas metabólicos, en un mínimo de 3 a 6 meses para decidir si debe continuarse el tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento para adultos relacionado con la deficiencia de la hormona sigue siendo controvertido, aunque la literatura reporta importantes beneficios de los suplementos de la hormona de crecimiento. Las principales fuentes de preocupación asociados con el reemplazo de la hormona del crecimiento en somatopausia incluyen, en ningún orden particular, el costo significativo de la terapia de $ 250 a $ 1500 por mes (dependiendo de la dosis y el fabricante), los efectos secundarios de retención de agua que resulta en dolor de las articulaciones y el síndrome del túnel carpiano, la reducción temporal de la sensibilidad a la insulina y el riesgo teórico de cáncer. La mayoría de efectos secundarios a corto plazo se ven disminuidos con la reducción de la dosis. Si bien hay una creencia sobre la teoría de un mayor riesgo de cáncer, basado en los efectos antiapoptótico y mitogénica de la hormona del crecimiento, no existen datos a largo plazo o a corto plazo que apoyen esta teoría. Los datos contradictorios sobre la relación entre los niveles de IGF-1 y el riesgo de cáncer abundan. Algunos estudios epidemiológicos frecuentemente citados han encontrado una correlación entre el aumento de IGF-1 elevados y de mama, próstata y colorrectal, mientras que la mayoría de estudios no ha podido documentar un mayor riesgo de cáncer (o han demostrado una disminución del riesgo) con el aumento de los niveles de IGF-1. Además, un estudio que se cita con frecuencia ha relacionado el aumentó los niveles de IGF-1 y el cáncer, por Chan y sus colegas, 150 es muy controvertida porque la sangre se almacena durante 5 a 15 años antes de analizarse. Además, los niveles de IGF-1 en el cuartil más alto del grupo fueron más de tres veces el límite superior de lo normal para este grupo de edad, lo que sugiere que el IGF-1 en los pacientes estudiados no se ha medido con precisión. Hankinson y colleagues149 encontraron una tendencia de disminución del riesgo de cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas con IGF-1 aumentó los niveles, pero un aumento del riesgo en mujeres premenopáusicas. Palmqvist y colleagues151 reportaron la asociación entre el aumento de IGF-1 y el cáncer de colon, pero un menor riesgo de cáncer rectal.
Y la regulación de la secreción de IGF-1 es extremadamente complejo y su asociación con el cáncer informó también debe tener en cuenta muchos otros factores etiológicos potenciales factores de confusión, ya sea ambiental, nutricional o de otro aún no identificado. La hormona de crecimiento estimula la producción de IGFBP-3, que tiene características protectoras contra el cáncer y puede contrarrestar un mayor riesgo de cáncer asociado con un aumento de la IGF-1, si está presente. Hay pruebas de que los tumores segregan IGF-1, lo que lo hace un marcador potencial para el cáncer en algunos individuos y no necesariamente una causa. Suplementos de la hormona de crecimiento se relacionan con aumentos pequeños en el IGF-1 que se mantienen en la edad normal de concordancia y referencias de rango, por lo que el riesgo no se espera que sea diferente a la de los controles.
Ninguno de los estudios a largo o corto plazo han mostrado un mayor riesgo de cáncer recurrente o de novo, con el uso de hormona de crecimiento, y algunos de los estudios han mostrado una disminución en el riesgo. Entre estos estudios están los estudios en más de 19.000 niños que representan de 47.000 pacientes-año de tratamiento con hormona de crecimiento, un estudio prospectivo de 100 adultos de hormona de crecimiento pacientes con deficiencia seguido de 1 a 4 años, un estudio de 910 niños tratados con hormona de crecimiento durante 11 años , un estudio de 32 adultos y niños, seguido de hasta 40 años tratados con hormona de crecimiento (promedio 10,8 años), un estudio de 180 tratados con hormona de crecimiento seguida por los niños mayores de 6 años con un menor riesgo de cáncer de recurrencia (RR: 0,6); un estudio prospectivo análisis de 289 adultos de la hormona del crecimiento deficiente que, después de 5 años de tratamiento con hormona del crecimiento, mostró un menor riesgo de neoplasia (RR 0,25) y disminución del riesgo de infarto de miocardio (RR 0,19) y mortalidad temprana (RR: 0,22) en comparación con el grupo no tratado.
En 2001, la declaración de consenso de la Sociedad de la Hormona de crecimiento señaló que los datos demuestran que la preocupación por el aumento del riesgo de cáncer con el uso de hormona de crecimiento es infundado:
El actual etiquetado de GH [hormona de crecimiento] establece que factores activos establecen una contraindicación del tratamiento con GH. Sin embargo, no hay datos para apoyar esta etiqueta. El conocimiento actual no garantiza advertencia adicional sobre el riesgo de cáncer en la etiqueta del producto.
Dosis suprafisiológicas de la hormona de crecimiento parecen antagonizar los efectos de la insulina. Aunque los estudios a corto plazo utilizando grandes dosis de hormona de crecimiento potencialmente pueden empeorar la resistencia a la insulina, la dosis baja fisiológica de la hormona de crecimiento ha demostrado una mejora en la resistencia a la insulina y la disminución del riesgo de la diabetes. Si se contempla el tratamiento de baja dosis fisiológica deben ser utilizados para mantener el IGF-1 en el límite superior de lo normal. En conclusión, el envejecimiento de los adultos tienen una deficiencia relativa de hormona de crecimiento y la suplementación con hormona del crecimiento puede ser de gran beneficio. El diagnóstico clínico de la deficiencia de la hormona del crecimiento se puede hacer con el apoyo de bajos de IGF-1 normal los niveles de paz. Aunque no hay estudios a largo plazo han evaluado los efectos secundarios con baja dosis fisiológicas de los suplementos de la hormona del crecimiento en somatopausia, los estudios revisados anteriormente han confirmado que las dosis bajas, valorada para mantener los niveles de IGF-1 en el límite superior de lo normal, son seguros, así tolerado, y se asocia con una gran cantidad de beneficios clínicos.
El tratamiento con hormona de crecimiento está actualmente limitado a un afluente y altamente motivada población. El costo y la relación riesgo / beneficio en el tiempo debe tomarse en consideración. En nuestros pacientes la edad, el reto de mantener la calidad de vida es más difícil y debe ser considerada en el diseño de estudios futuros. Para la suplementación con hormona de crecimiento debe convertirse en una opción de primera línea terapéutica en el envejecimiento de la población, los ensayos aleatorios adicionales y más amplios que evalúen los resultados del tratamiento con hormona de crecimiento en la edad relacionadas con la deficiencia debe llevarse a cabo y los factores económicos deben ser atendidas.
TIROIDES
El hipotiroidismo es un trastorno común con una cantidad inadecuada de la hormona tiroidea presente en el nivel celular. Los síntomas típicos incluyen fatiga, debilidad, aumento de peso, intolerancia al frío, dolores musculares, dolores de cabeza, disminución de la libido, depresión, pérdida de cabello, y piel seca. Los signos incluyen edema, piel seca, palidez, pérdida de cabello, pérdida de pelo de las cejas temporal, y las extremidades frías. Las condiciones asociadas con hipotiroidismo incluyen la hipertensión, la aterosclerosis, la hipercolesterolemia, la hiperhomocisteinemia, irregularidades menstruales, infertilidad, síndrome premenstrual, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, senos fibroquísticos, síndrome de ovario poliquístico, la depresión, la diabetes, y la resistencia a la insulina. Hay una doble o el triple aumento en la incidencia de disfunción de la tiroides con la edad, incluyendo el hipotiroidismo subclínico (tirotropina elevada con tiroxina normal y los niveles de triyodotironina). También hay una disminución relacionada con la edad en la función tiroidea que los resultados en los niveles de tejido tiroideo disminuido y podría resultar en hipotiroidismo clínicamente sintomático que no se detecta con el uso normal de la tirotropina, tiroxina, o los niveles de triyodotironina.
Históricamente, la tirotrofina elevada con tiroxina normal y los niveles de triyodotironina se han considerado compensados o el hipotiroidismo subclínico y diagnosticada como eutiroideo sin necesidad de tratamiento. Una plétora de estudios, sin embargo, demostró que, a pesar de la triyodotironina y los valores normales de tiroxina, hipotiroidismo subclínico y no diagnosticados se asocian a menudo con síntomas importantes y un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad. En vista de ello, se ha propuesto que el término hipotiroidismo subclínico se sustituye por el término insuficiencia tiroidea leve (SMN). El diagnóstico de la MTF es particularmente importante en el envejecimiento de la población en las áreas de prevención y bienestar. MTF es una enfermedad tratable asociada con mayor riesgo cardiovascular y numerosos signos y síntomas que de otra manera podrían ser atribuidos a''normal''y signos de envejecimiento que incluyen síntomas como la fatiga, depresión, pérdida de memoria, disfunción cognitiva, piel seca, estreñimiento, calambres en las piernas, intolerancia al frío, debilidad, retención de agua, disminución de la sudoración, aumento de peso, y disminución de la tolerancia al ejercicio. Mejoras significativas pueden ocurrir con el tratamiento. Numerosos estudios han demostrado aumentar los niveles de colesterol en pacientes con SNM. Resultados de reemplazo de la tiroides en una reducción significativa en los niveles de colesterol. Además del incremento en el colesterol total y de baja densidad-visto con SMN, la disfunción endotelial con alteración de la vasodilatación También se ha demostrado, aumentando aún más el riesgo de eventos cardiovasculares.
El estudio de Rotterdam investigó la asociación entre el SMN y la aterosclerosis aórtica y el infarto de miocardio en 1149 las mujeres menopáusicas. Después de ajustar por múltiples factores de riesgo coronario enfermedades de las arterias, los investigadores encontraron que los MTF aumentó significativamente el riesgo de aterosclerosis (odds ratio 1,9) y el infarto de miocardio (odds ratio 3,1) .204 Este importante estudio encontró que el hipotiroidismo subclínico es un mayor riesgo de miocardio infarto de hipercolesterolemia, hipertensión, tabaquismo, o incluso la diabetes, y que los MTF fue un factor contribuyente en el 60% de los infartos de miocardio en los pacientes estudiados.
En un estudio de 20 años longitudinal, Walsh y sus colegas también examinaron la asociación entre el SMN, las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad en más de 2000 personas (aproximadamente la mitad hombres y mitad mujeres) con una edad media de 50 años (edad range17-89). En este estudio, SMN se asoció con un riesgo 2,2 veces mayor de enfermedad coronaria y 1,5 veces de mayor riesgo de mortalidad cardiovascular después de ajustar por múltiples factores de riesgo cardiovascular.
Pruebas de Diagnóstico
Tirotropina está considerado como el marcador más sensible de los niveles de tejido periférico de la hormona de la tiroides, y se asume ampliamente que los niveles de tirotropina dentro del rango normal indica que la persona está eutiroideo. Con el estrés fisiológico importante, la enfermedad, la inflamación y el envejecimiento, sin embargo, no es la supresión de demostrable de tirotropina, haciendo la prueba de tirotropina poco fiables. Con el estrés fisiológico importante, la enfermedad, la inflamación y el envejecimiento, las alteraciones de tejidos específicos también reducir los niveles de triyodotironina tejido mediante la reducción de la absorción de tiroxina en los tejidos y la disminución de tiroxina a la conversión de triyodotironina. La disminución de los niveles de tiroxina en suero causada por la producción de tirotropina suprimida se compensa en diversos grados por la reducción del uso de tiroxina en la célula y la disminución de tiroxina a la conversión de triyodotironina. Esta situación tiende a ser malinterpretado como una indicación de los niveles de tejido tiroideo adecuado y hace que los niveles de tiroxina de poco uso, excepto en casos extremos.
Con el estrés fisiológico, la inflamación, las enfermedades y el envejecimiento, la correlación entre la tirotrofina sérica y los niveles de tiroxina y la actividad de la tiroides periféricas ya no procede. La Tirotropina y los niveles de tiroxina no puede ser invocados para detectar la disminución de los niveles celulares de triyodotironina para los pacientes ancianos y pacientes con estrés. En lugar de tiroxina normalmente conversión intracelular a la triyodotironina activa en el tejido periférico, la tiroxina es preferentemente convertido a invertir triyodotironina.
Cuando existe el estrés fisiológico o enfermedad aguda y grave, la disminución significativa de los niveles de tiroides en los tejidos periféricos ya no se correlacionan con los niveles de tirotropina. Esto se denomina enfermedad no tiroideas o el síndrome del eutiroideo enfermo. En estos casos, el nivel de tirotropina no puede ser invocada como una medida exacta del efecto de tejido tiroideo. Los cambios fisiológicos ocurren con el estrés fisiológico crónico, la enfermedad crónica, la inflamación, la reducción de calorías, y el envejecimiento. Los cambios pueden ser metabólicamente importantes y pueden provocar síntomas graves. El tratamiento puede ser justificado a pesar de la tirotrofina normal y los niveles de tiroxina. El uso de preparaciones de tiroxina en el tratamiento de las enfermedades tiroideas se encuentra en condiciones agudas, tales como trauma, cirugía, y la sepsis, se ha mostrado muy poco beneficio. La ineficacia de los preparativos de tiroxina en estos casos es más probable debido a su menor uso y la absorción de tiroxina en estas condiciones. En contraste, el tratamiento con triyodotironina ha demostrado ser muy beneficioso en estudios de pacientes gravemente enfermos, así como en las enfermedades crónicas, que se correlacionan bien con el paciente anciano.
Similar a un estrés fisiológico importante y la enfermedad, el envejecimiento se asocia con alteraciones significativas en el eje hipotálamo-pituitaria-tiroides que se traducen en una reducción de los niveles de tirotropina (en contraste con el aumento de MTF en tirotropina), mientras que el tejido alteraciones específicas reducir la oferta de triyodotironina ( a través de tiroxina reducido a la conversión de triyodotironina y menor absorción de tiroxina) a los tejidos del cuerpo.
Con el envejecimiento, como con las enfermedades tiroideas, la tirotropina y la tiroxina no son indicativos de los niveles de tejido de triyodotironina, haciendo que la interpretación de las pruebas de función tiroidea sea cada vez más complicadas y difíciles. El envejecimiento puede ser considerado una enfermedad crónica no tiroideas tendientes a disminuir la tasa metabólica basal y la reducción de los niveles de tirotropina y triyodotironina sin una disminución significativa de la tiroxina y la tiroxina libre (Fig. 2). Elevación del nivel de triyodotironina inversa también es vista como una consecuencia de un menor uso de la tiroxina, la disminución de tiroxina a la conversión de triyodotironina, y disminución de los niveles tisulares de triyodotironina. Otro hallazgo en el paciente anciano es la respuesta de la tirotropina significativamente reducida a la hormona liberadora de tirotropina que es similar a la encontrada en los pacientes gravemente enfermos con enfermedades no tiroideas documentado. Contribuyendo aún más a las posibles inexactitudes de las pruebas de tiroides normal en esta población es la creciente incidencia de la enfermedad sistémica y el aumento del uso de medicamentos que afectan directamente a la función tiroidea. En los pacientes ancianos que presentan síntomas compatibles con hipotiroidismo, pero tienen un tirotropina normal y niveles de tiroxina, la obtención de triyodotironina libre, triyodotironina inversa, y triyodotironina / retroceso de proporciones de triyodotironina puede ayudar a obtener una evaluación más precisa de la situación del tejido de la tiroides y puede ser útil para predecir a los que pueden responder favorablemente a la suplementación de triyodotironina.
La inexactitud de la tirotropina y los niveles de tiroxina en este grupo potencialmente grande de personas, incluidos aquellos con estrés fisiológico crónico, la enfermedad, y la edad avanzada, tiene implicaciones potencialmente profundas. Los estudios que no abordan las complejas interacciones de la tiroides el envejecimiento y la enfermedad y la tirotropina uso y los niveles de tiroxina sola para determinar el estado de la tiroides pueden ser muy deficiente. Con el conocimiento creciente de la complejidad de la función tiroidea a nivel celular, es cada vez más evidente que la tirotropina puede no ser tan fiable un marcador de tejido de los niveles de tiroides como se pensaba, especialmente con el estrés fisiológico crónico, la enfermedad, la inflamación y el envejecimiento. Es posible que muchos pacientes sintomáticos con bajos niveles tisulares de la tirotropina de la tiroides, pero normal, activa y los niveles de tiroxina se beneficiarían de reemplazo de la tiroides, tanto a corto como a largo plazo. El aumento de la evidencia demuestra que la tiroxina no es un tratamiento óptimo para las condiciones asociadas con menor uso de la tiroxina. La conversión de tiroxina a triyodotironina (mayor formación de triyodotironina inversa) debe conducir al clínico a considerar el tratamiento con triyodotironina.
Los preparativos de la tiroides
Los preparativos de la tiroides incluyen la triyodotironina (Cytomel), tiroxina (Synthroid, levotiroxina); combinaciones de triyodotironina, tiroxina, y las formulaciones de la tiroides compuesta (incluyendo tiroxina / triyodotironina y oportunos a publicar los preparativos triyodotironina).
Se necesitan más estudios sobre el uso de preparados de triyodotironina en el envejecimiento de la población y los resultados a largo plazo basado en las estrategias de tratamiento que el uso de mejores métodos para la determinación de los niveles de tejido tiroideo en lugar de confiar únicamente en las pruebas de tirotropina. Con tanto potencial de inexactitud en la prueba de presentar nuestra norma de la tiroides, la importancia de los métodos adicionales o alternativos para la evaluación clínica no se puede exagerar. Nuevos métodos de determinación de los niveles de tejido de la tiroides en el paciente anciano debe ser desarrollado y utilizado para evaluar mejor tanto a corto plazo y los efectos del tratamiento a largo plazo y ayudar al practicante a evaluar el tejido principal actividad de la tiroides en el paciente con síntomas de envejecimiento y tirotrofina normal, tiroxina, y los niveles de triyodotironina.
RESUMEN
En resumen, creemos que el uso bien informado de las hormonas en el bienestar y la prevención de enfermedades se traducirá en una mejoría sintomática y debe ser considerado una parte integral en el arsenal de opciones que ofrecemos a nuestros pacientes. Definiciones y pruebas de la deficiencia de la hormona que se aplican a las enfermedades no se aplican al bienestar y la prevención y la necesidad de volver a evaluar al mismo tiempo que desarrollamos nuevos modelos de tratamientos de la mejor atención para nuestros pacientes. Con la cantidad limitada de investigación se centró principalmente en las áreas de bienestar y la prevención, debemos reconocer la infinidad de variables que confundir los resultados de cada estudio. En última instancia debemos centrarnos en el paciente y su necesidad y que es el área donde la relación médico-paciente es de suma importancia y es la clave para la verdadera prevención y el bienestar.




